Aire fresco

Aire fresco

Las plantas necesitan aire fresco para crecer y eliminar sus desechos. La calidad del aire desempeña un papel crucial en la fotosíntesis y, por lo tanto, el aire fresco es importante para llevar tu cultivo a un nivel más elevado. En la naturaleza, el aire fresco es fácilmente disponible obviamente. Pero al cultivar en interior es necesario suministrar un flujo continuo de aire fresco. ¿Por qué exactamente?

Dióxido de carbono

Las plantas utilizan los gases del aire para crecer. Si no hay suficientes gases disponibles, la planta podría verse afectada negativamente. El dióxido de carbono (CO₂) es el gas principal de las plantas. Las plantas combinan este gas con agua y luz para el proceso de fotosíntesis, que permite la producción de glucosa. Este proceso ayuda el crecimiento de la planta. Si la cantidades de dióxido de carbono, agua o luz no son suficientes, la planta no crecerá bien. Como resultado, la cosecha podría ser insatisfactoria. Las plantas necesitan una correcta cantidad de dióxido de carbono sobre todo durante la fase de crecimiento.
 

Concentración de CO₂

La concentración de CO₂ normal del aire se halla entre 350 y 450 ppm (partes por millón). Puedes medir esta concentración con un especifico medidor de CO₂, y puedes utilizar diferentes herramientas para aumentar la concentración de CO₂. Un ejemplo es el Cubo de CO₂ Boost (CO₂ bucket boost) que puedes colocar en tu sala de cultivo. Alternativamente, puedes utilizar tanques de CO₂. Ambos metodos te permiten controlar la cantidad de dióxido de carbono en tu sala de cultivo mediante un temporizador y un grifo. La estufa de CO₂ es otra opción disponible: esta quema gas natural o gas propano liquido, emitiendo CO₂ durante el proceso. Para optimizar la fotosíntesis, recomendamos aumentar también la temperatura en tu sala de cultivo al aportar CO₂ extra. No olvides que es necesario suministrar las correctas cantidades de nutrientes, agua y luz. No suministres una cantidad excesiva de CO₂ sin añadir también agua y luz, porque de esta manera el CO₂ no será de ninguna utilidad para la planta.
 

Ventilador y extracción

La planta evapora agua para reducir su propia temperatura. Si el vapor de agua no es eliminado, el proceso de evaporación se detiene. Para el cultivo en interior es necesario tener un buen sistema de extracción. Este sistema te permite remover el aire cálido y húmedo, estimulando el suministro de aire fresco. Asegúrate siempre que el aire fresco no se quede en un única parte de la sala, sino que rellene todo el espacio de manera uniforme. Colocando un ventilador en tu sala de cultivo, el aire podrá circular y difundirse entre las plantas. De esta manera, los hongos y los gérmenes tendrán menos probabilidades de desarrollarse. Además, como resultado del movimiento del aire, los tallos de las plantas crecerán más robustos y, por lo tanto, la planta podrá recoger más agua y nutrientes.
 

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